jueves, 16 de marzo de 2017

Darren Criss se ha abierto acerca de ser requerido para hacer salir con un hombre diferente cada noche



El actor que interpretó a Blaine en Glee, hizo un chapoteo en el papel de 2015 apareciendo en el género musical Broadway Hedwig y el Angry Inch.

El actor fue uno de una cadena de rostros famosos para tomar el manto de la mecedora transgénero Hedwig, entrando en los tacones altos desocupados por Neil Patrick Harris.


Apareciendo en Conan esta semana, se ha abierto acerca de ser requerido para hacer salir con un hombre diferente cada noche.

"En su mayor parte, la gente está familiarizada con el espectáculo; Es un tipo muy turbulento de tripulación. Tiene un gran número de seguidores, y la gente sabe lo que se está metiendo en su mayor parte cuando vienen a ver el espectáculo ".

"Yo intentaría dirigirme a los chicos rectos más conservadores, porque eso es más divertido".
Añadió: "Una noche me acuerdo de ir por este tipo ... Básicamente lo maltraté un poco, él lo había maquillado por todas partes.

"Después vino al backstage y fue un buen deporte al respecto. Al salir, me complaciendo conmigo mismo por darle un buen momento a un joven conservador, una pareja me dice: '¿sabes quién era? ¡Ésa es nuestra estrella favorita del porn gay! ".

"Este tipo claramente ha visto más de lo que nunca. ¡Al parecer es muy querido!
El musical 1998 fue escrito por John Cameron Mitchell - quien también originó el papel.

Hedwig ha disfrutado de un renacimiento en los últimos años - ganando un Premio Tony en 2014, mientras que Cameron Mitchell recibió un Premio Especial por su dedicación al teatro.
El compositor Stephen Trask dijo: "Todo el tema de muchas de las canciones y gran parte del tema del espectáculo fue romper los muros entre diferentes categorías que percibimos como opuestos, como hombres y mujeres o heterosexuales".

miércoles, 15 de marzo de 2017

BONER TEST el juego que pone a prueba la heterosexualidad





EL JUEGO PRUEBA LA VIRILIDAD DE LOS HOMBRES ESTÁ ARRASANDO ENTRE LOS HETEROSEXUALES ESTADOUNIDENSES. ELLOS SE FROTAN Y EL QUE SE EXCITE ANTES PIERDE

Boner Test. Este escandaloso juego está causa furor entre los heterosexuales de Estados Unidos, que no han dudado ni un minuto en poner a prueba su virilidad con sus amigos.

El test consiste en una serie de frotamientos entre dos hombres; el que se excite antes pierde y será expuesto en las redes sociales para poner en juicio su virilidad. Otra locura más que han inventado los hombres heteros, que cada vez sienten más curiosidad por las practicas sexuales de los homosexuales, pese a que ellos sigan empeñados en llevarlo en secreto.




lunes, 13 de marzo de 2017

Socorrista sexy que triunfa en Instagram



Es un  chulazo que está arrasando en Instagram. Se llama Juan Lu, es de Benidorm y se dedica al socorrismo y salvamento acuático. Además, también es profesor de formación de salvamento.

Esta relaciónado con el mundo gay, y es que hace años fue presidente de un colectivo LGTB en Valencia. En declaraciones a Shangay ha asegurado que aunque ya no presida ninguna federación, siempre ha estado ahí y siempre estará luchando por los derechos LGTB.


Uno de sus grandes hobbies es la fotografía, cada vez que puede cuelga en su cuenta personal de Instgram una foto luciendo palmito. Quién diría que este apuesto soccorista tiene 40 años, ¡se conserva fenomenal!

Podemos verlo con mil modelitos en sus fotos y en algunas de ellas mostrando su exuberante musculatura. Defiende la libertad en Internet para que cada uno publique lo que le guste: "Respetando a los demás, cada uno es libre de subir lo que quiera". Ha añadido que "últimamente hay mucha censura con todo".

Cuenta con 205.000 seguidores en la red social, de los cuales el 85% son hombres. A continuación te dejamos algunas de sus mejores fotos.












sábado, 11 de marzo de 2017

El nuevo concepto que define a hombres que tienen sexo con otros Bud Sex





Es muy común encontrarse con nuevos términos para referirse a la variedad de prácticas sexuales más allá de la orientación. Muchas veces la sigla LGBTI no alcanza a agrupar la amplia gama de preferencias, por lo que existen personas que optan por separar ambas realidades.

Somos testigos de cómo surgió un movimiento  denominado “G0ys”, y que abarca a hombres que a pesar de sentir atracción sexual por otros hombres e incluso tener contacto íntimo con ellos, no se definen como homosexuales o bisexuales, pues no están de acuerdo con la “cultura” o con los estereotipos que éstos representan.


Sin embargo, el punto de conflicto en esta nueva terminología son los argumentos que este movimiento ha utilizado para describir el hecho de no practicar el coito anal, pues para los “G0ys” este tipo de práctica resulta un tanto denigrante, ya que la persona que “recibe” queda en un nivel inferior y termina siendo dominado por el sujeto que penetra, lo que a su juicio implica la pérdida de la “hombría”.

En este contexto, otra de las realidades que se ha vuelto muy popular en algunos sectores de la sociedad, es el denominado “Bud Sex” (Sexo entre compañeros), que explica la práctica de tener relaciones sexuales con hombres pero sin ser homosexual e involucrar sentimientos.

Si bien esta tendencia no es algo nuevo, pues el sexo entre hombres que no se definen como homosexuales ha estado presente en diversas sociedades a lo largo de la historia, últimamente ha llamado más la atención luego de una investigación llevada a cabo por Tony Silva, estudiante de doctorado en sociología de la Universidad de Oregón, Estados Unidos, en la que evaluó el comportamiento sexual de un grupo de hombres de raza blanca, provenientes de zonas rurales y profundamente conservadoras como Misuri, Illinois, Oregon, Washington, e Idaho.


Luego de entrevistarlos por varias horas, los sujetos estudiados se declararon heterosexuales, quienes en muchos casos eran casados y con hijos, pero admitían haber mantenido o mantener relaciones sexuales esporádicas con otros hombres sólo para satisfacer sus instintos más primarios.

Tras este análisis, fue que Silva acuñó el término “Bud Sex”, pues interpretó la información recogida de los participantes de su estudio como “una ayuda en secreto a un amigo“.

Otra de las conclusiones que llama la atención es que lejos de lo que se podría pensar, estos hombres que a lo largo de su vida alternan encuentros íntimos con hombres y mujeres, parecen no sufrir crisis de identidad sexual, ya que existirían una serie de factores que los diferencian de aquellos definidos como homosexuales o bisexuales.

Lo primero es que el “Bud Sex” es simplemente sexo, pues quienes lo practican no buscan alguna aproximación personal más allá, ya sea afecto o socialización. En esta misma línea, evitan cualquier atisbo de romanticismo, por lo tanto los besos, caricias e incluso mirarse a los ojos, está tácitamente prohibido.

La regularidad también es un factor, pues no existe una periodicidad para estos encuentros, sino que ocurren simplemente cuando les baja el deseo de volver a practicarlos, independiente de la persona de turno. El alcohol y las drogas también cumplen una función importante, pues varios entrevistados reconocieron que era más común cuando se encontraban bajo los efectos de alguna de estas sustancias.

Otra de las investigadoras que ha trabajado en este tema, es la profesora de género y sexualidad de la Universidad de California, Jane Ward, quien escribió el libro Not Gay: Sex Between Straight White Men (No Gay: sexo entre hombres blancos heterosexuales), luego de explorar varias subculturas en las que abunda el sexo entre hombres heterosexuales. No sólo analizó los espacios donde es más común este tipo de encuentros como cárceles, regimientos militares o fraternidades, sino que también ahondó en bandas de motoqueros y barrios conservadores.

Así, Ward determinó que estas prácticas han estado siempre presente a lo largo de la historia, y que se se le ha puesto énfasis simplemente porque la sexualidad masculina ha sido definida innumerables veces como algo ‘rígido’.

Por lo mismo, la investigadora sugiere que es hora de dejar de explicar o bautizar este tipo de prácticas, argumentando que la concepción de la sociedad respecto a la heterosexualidad masculina es poco realista y empática.

En este sentido, señala que todas estas ‘nuevas definiciones’ que han surgido para explicar el sexo entre hombres, independiente de su orientación sexual, parecen estar ligadas a postulados derivados de una visión machista y patriarcal.

Esto porque cuando las mujeres tienen encuentros íntimos con otras mujeres no siempre se pone el acento en su orientación sexual, pues incluso es una de las fantasías de hombres heterosexuales más validadas en nuestra cultura.

“Parece existir una idea de que las mujeres pueden tener estas experiencias sin ser vistas como gay, mientras que con los hombres pasa que, o son gay y simplemente no se dan cuenta, o no lo reconocen. Y no se trata sólo de una presunción social o de una ideología conservadora, pues ha habido muchas investigaciones sexológicas y psicológicas que sugieren que la sexualidad de los hombres es más rígida que la de las mujeres y que éstas son inherentemente más ‘libres’ sexualmente. Este mismo tipo de investigación resulta, al menos, interesante, porque si adoptamos esta creencia de que la sexualidad de las mujeres es más receptiva, más estimulable por agentes externos, y que tienen la capacidad de ser despertadas sexualmente por cualquier cosa, sólo estamos reforzando lo que por siglos se ha pensado de las mujeres, que es que siempre están sexualmente disponibles“, afirma.

Por otro lado, Silva postula que aquellos que practican el “Bud Sex” acostumbran a relacionarse con hombres de similares características, principalmente en cuanto a su comportamiento social, como una forma de reforzar su masculinidad, alejándose de aquellas conductas asociadas estereotipadamente a los homosexuales. Una de las más importantes es el rechazo a todo lo ‘femenino’.

Otros movimientos de diversidad sexual han catalogado este tipo de prácticas como una obsesión por diferenciar el sexo homosexual de las relaciones homoafectivas tradicionales. De hecho, para muchas personas que se identifican bajo el colectivo LGBTI, estos hombres no son más que “homosexuales homofóbicos”, que debido a las profundas tradiciones socioculturales deciden no asumir su ‘verdadera orientación sexual’.



Por último, aquellos más cercanos a la Teoría Queer, aquella que postula que la orientación sexual y la identidad sexual o de género son resultado de una construcción social, y que por ende no existen papeles sexuales esenciales o predeterminados biológicamente, ven en estas manifestaciones un ejemplo más de lo socialmente variable que son estos conceptos. Una de las que defiende estas ideas es la teórica y filósofa Judith Butler, quien postula que las relaciones sexuales son prácticas complejas que no están sujetas al género ni a otras etiquetas, sino que están en constante evolución conforme a los deseos de cada persona.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Serie más longeva de Sudáfrica tiene su Primer beso gay


NO TE PIERDAS EL HISTÓRICO MOMENTO DE ‘7DE LAAN’.EMITIDO POR PRIMERA VEZ UN BESO ENTRE DOS PERSONAJES GAYS.


Es una de las ficciones con más solera de la televisión sudafricana se estrenó en el año 2000, tiene 18 temporadas y 3916 capítulos– ha hecho historia al mostrar un beso entre dos personajes masculinos, el primer guiño gay en la historia de la serie.


La escena sucede de la siguiente manera, según ha explicado el propio canal de televisión: “Las camareras del Oppiekoffie, Amorey (Kristen Raath) y Petro (Carla van der Merwe), se han peleado por conquistar al apuesto Logan ( Simon Tuit). Finalmente descubren que en realidad es gay cuando besa a su marido, Divan (Arnu de Villiers), delante de ellas”. La cara de las dos camareras es un poema.























Aquí podéis ver la escena completa y, a continuación, las fotos más sexys de los ‘enamorados’, Simon Tuit y Arnu de Villiers.




Simon Tuit 









Arnu de Villiers





las fotos más sexys del hijo de Ana Duato("Miguel Bernardeau")



¡EL HIJO DE ANA DUATO ES UN CHULAZO DE PIES A CABEZA , SE LLAMA MIGUEL BERNARDEAU Y TIENE 20 AÑOS. 


El joven, Miguel Bernardeau  ha debutado en la gran pantalla con Es por tu bien, la película dirigida por Carlos Therón y protagonizada por José Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo, que se estrenó el mes pasado en los cines de nuestro país.


Este atractivo actor de tan solo 20 años es hijo de la actriz Ana Duato y del productor Miguel Ángel Bernardeau. Ahora que se ha estrenado en el séptimo arte es cuando comienza a cumplir uno de sus sueños: ser reconocido y compartir la pasión de sus padres por el mundo televisivo.

En una entrevista para Fórmula TV declaró que “ser hijo de Ana Duato y Miguel Ángel Bernardeau tiene más inconvenientes que ventajas, porque parece que tienes que desmotrar que no estás por enchufe”. Por esta razón comenzó su formación en el mundo de la interpretación en Los Ángeles, la cual finalizó antes de participar en Es por tu bien.






miércoles, 1 de marzo de 2017

Un joven y sexy luchador gay


UN LUCHADOR DE ÉLITE DE UNA ESCUELA DE SECUNDARIA  DYLAN GEICK SALIÓ DEL ARMARIO TRAS CONOCER A SU NOVIO, GRANT.

Luchador de la Escuela  Stevenson de Lincolnshire en Illinois, Chicago. El joven Dylan, que el próximo año comenzará sus estudios en la Universidad de Columbia, decidió salir del armario tras conocer a su actual novio, llamado Grant.


El lema del instituto Stevenson es “siempre juntos”, y Dylan asegura que desde que se declaró abiertamente gay no ha tenido ningún problema con sus compañeros de equipo. Estos siempre le han respetado y apoyado. Como declaró recientemente al diario Chicago Tribune: “Lo vivimos, lo compartimos. Somos una familia”.



“Como luchador de alto nivel, respetado por la comunidad de este deporte, pensaba que si me tenían respeto como luchador y atleta esas cosas no iban a importar”, dijo Dylan refiriéndose a sus competidores. Sin embargo, uno de sus rivales optó por burlarse de él a través de Instagram. Pero Dylan obvió el incidente y lo usó para ganarle en el ring.